• Lucía Quiroga

No es lo mismo exigencia que excelencia

La distinción entre entre la excelencia y la exigencia.

La excelencia es el cuidado y la atención por hacer las cosas lo mejor posible, con independencia de la tarea. La excelencia es un hábito.


La exigencia es muy diferente. No busca tanto el hacer las cosas lo mejor posible como el hacerlas perfectas. Esta búsqueda se hace imposible, de manera que uno siempre queda insatisfecho, frustrado y anhelante.

En el camino de la excelencia los errores son parte natural de la acción. En el camino de la exigencia, sin embargo, el error es visto como un enorme fracaso.

En el camino de la excelencia hay mejora del aprendizaje y crecimiento de las personas. En el camino de la exigencia hay más dificultad para confiar en los demás.


En el camino de la excelencia hay más alegría. En el camino de la exigencia hay más obligación, no hay mucho que celebrar. Se pone más el foco en lo que falta que en lo que hay.


El camino de la excelencia se hace mucho más importante que la meta. En el de la exigencia, sin embargo, todo el beneficio queda postergado al momento en que se culmine el objetivo, pero esta es una idea falsa, porque cuando finalmente se alcanza, no se experimenta ningún bienestar y rápidamente se pone el foco en un nuevo objetivo por el que comenzar una nueva lucha.


Veamos algunas afirmaciones sobre la excelencia:


  • El auténtico liderazgo consiste también en aplaudir a los demás cuando hacen las cosas bien. Reconoce la excelencia. Alaba el buen trabajo. Honra la maestría.

  • Busca la excelencia. Ignora el Éxito. La Excelencia es un estilo de vida, una manera de ser, no un estado permanente que lograr.

  • La Excelencia se logra si:

Te preocupas más de lo que otros creen necesario.

Arriesgas más de lo que otros creen seguro.

Sueñas más de lo que otros creen útil.

Esperas más de lo que otros creen posible.


  • “Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito” (Aristóteles).

  • Ten la sensación de que estás yendo, no de que ya has llegado. Esfuérzate por alcanzar la maestría y la excelencia en todo lo que haces.

  • Si, a pesar de esto, no consigues ser feliz, sigue en el camino. El camino siempre es la meta.

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